Familia y Pareja
La terapia familiar trata de comprender la conducta individual a través de las interacciones familiares, se examinan los patrones de interacción entre los diferentes miembros de la familia y su objetivo es cambiar la estructura y patrones de interacción.
La familia es el grupo en donde se fomentan y se aprenden los roles, los deberes, los valores, creencias, principios. Incluso en la familia se aprende a ser padre o madre, a ser pareja, etc. La familia es el grupo que conforma al ser humano. De ahí su importancia.
Las familias están conformadas por personas complejas por su naturaleza misma, que tienen debilidades, vulnerabilidades, deseos o anhelos no resueltos, resentimientos, etc., que hacen que las situaciones cotidianas o las extraordinarias no se resuelvan de la mejor manera. Esto afecta a toda la familia, porque es un sistema en el que todos los miembros influyen a todos, es como un rompecabezas en donde las piezas embonan perfectamente y en conjunto forman una figura, que es la función de la familia. Cuando una de las piezas se mueve, desacomoda a todas las demás y la figura que debe de formar se distorsiona. Asimismo pasa en una familia, cuando uno de los miembros que la conforman comienza a tener una cambio ya sea normal, es decir un cambio en donde los hijos pasan a la adolescencia o un cambio no normal, como el que uno de los hijos comience con un problema de drogas. Todas las piezas se mueven y entonces surge una crisis familiar o un problema familiar.
La terapia familiar y la práctica sistémica está especialmente indicada cuando el objetivo es mejorar la capacidad de los miembros de la familia para apoyarse mutuamente. Posibilitar que los miembros de la familia puedan usar más eficientemente sus recursos de apoyo puede ser vital para ayudarles a gestionar las fases de transición del desarrollo familiar o los acontecimientos vitales estresantes tales como una enfermedad grave o el fallecimiento de uno de sus miembros.
En general, cualquier situación o problema que afecte a las relaciones entre los miembros de la familia, su funcionamiento y su rol de apoyo, puede beneficiarse de la terapia familiar sistémica. Del mismo modo cualquier problema de un individuo que afecte sus relaciones familiares y sus contextos más amplios se beneficiaría de un enfoque sistémico. Involucrar a otros miembros de la familia de un individuo o de su red social en el tratamiento puede ayudar a evitar la patologización de ese individuo y también a abordar el problema de manera más eficaz.
La terapia familiar puede ser útil en tiempos de crisis y también con respecto a problemas de larga duración. También es efectiva para prevenir problemas como alteraciones del comportamiento, por ejemplo, la deriva hacia la delincuencia o en las crisis de salud mental.
El principal objetivo y beneficio de la terapia familiar es que la familia sea adaptable ante los cambios y las situaciones internas y externas que se presenten. Que la integración de los miembros sea de respeto, calidez, cercanía adecuada entre los miembros, que lleve al crecimiento y plenitud de cada persona que la conforma.
